Ciberbullying, conectados y respetados (actualización).
Como familias y educadores, a menudo nos aferramos a una falsa ilusión de seguridad: la creencia de que si nuestros hijos están bajo nuestro techo, están protegidos de cualquier daño. Pensamos en el hogar como un refugio infranqueable.
Lamentablemente, el Ciberbullying (o ciberacoso) ha demolido las paredes de esa fortaleza. Esta forma de violencia digital no respeta horarios ni fronteras. Ya no es un problema que solo ocurre en el patio del colegio; el acoso puede entrar en la cena familiar o meterse en la cama con nuestros hijos a través de una pantalla.







